Juan Otero García, Eiravella, pseudónimo extraído del nombre de la finca en la que nació en 1934, en Portas (Pontevedra), comienza su andadura artística como escultor, de forma autodidacta. A los catorce años desarrolla su actividad en algunos talleres artesanos trabajando principalmente con la madera. Aunque aprende bien la técnica, no puede manifestar libremente su capacidad creativa hasta que, tras diez años de meritorio trabajo, consigue una beca que le permite viajar por Europa, desarrollando así su lenguaje plástico con entera autonomía.Durante algunos años vive en Bélgica, donde realiza varias exposiciones individuales, como la de Lieja, en 1968, o la de Malinas, donde se instala y deja numerosa obra.Eiravella, cuyas obras están presentes en diversas colecciones y museos gallegos, trabaja indistintamente el arte escultórico y pictórico, aunque en los últimos tiempos se ha ido decantado principalmente por este último. Sus esculturas son con frecuencia de talla directa. En su estilo se aprecia una concepción abstracta de las formas, en armonía con un lenguaje basado en la escultura ancestral galaica. Su pintura, de corte figurativo, no puede encuadrarse en los cánones de ninguna escuela o corriente preexistente. De su obra se desprende un agradable aroma de frescura e ingenuidad derivado de unas líneas de dibujo simplificadas y dulces.
La obra representa una escena de la vida rural gallega. Como en la mayoria de sus obras, en la composición aparecen unas figuras en primer plano sobre un fondo que roza la abstracción.