Fundacion Maria Jose Jove

/ Prieto, Fernando (1947 - ) / Biografía del autor
3 Obra(s):
Fernando Prieto nace en La Coruña, en 1947. Su padre, aficionado a la pintura, fue su primer maestro, y a éste le siguieron los pintores afincados en la ciudad herculina, Vidal Lombán y Aurelio de Lombera, en cuya academia aprendió Prieto los secretos de la técnica pictórica.La primera muestra de su obra la realiza a la precoz edad de trece años, en el Ayuntamiento de Ferrol. A partir de entonces, la trayectoria artística de Fernando Prieto cuenta en su haber con una veintena de exposiciones individuales y otras tantas colectivas. Su obra figura en diferentes colecciones privadas e instituciones públicas gallegas. Fernando Prieto sitúa su pintura dentro de la corriente del hiperrealismo subjetivo, siendo sus obras el resultado de la apreciación personal que el autor otorga a la realidad, y no a la observación natural de dicha realidad. Su intención es sobrepasar la mera apariencia y adentrarse la esencialidad de los elementos representados. Su pintura destaca por su peculiar factura y por la simbología que arrastra. Considerado en ocasiones el hiperrealismo como un estilo plástico anacrónico y obsoleto, Fernando Prieto reivindica su personal modo de hacer, lejos de las corrientes y modas del presente. Sus obras se basan en el perfeccionismo del dibujo y en una planificación de las composiciones en las que ningún detalle esta exento de una lenta y elaborada reflexión previa.
Transición a la danza se incluye dentro de una serie de obras de la misma temática realizadas con motivo de una exposición presentada en Florida (EE.UU) en 1995. El sentido de la perfección de Fernando Prieto le lleva a encararse con situaciones de difícil solución, como los reflejos proyectados en el espejo que sirve de fondo en esta composición. El autor apenas deja margen a la improvisación. Muy al contrario, sus obras son el resultado de un elaborado proceso de creación mental. Cada elemento compositivo es producto de un exhaustivo estudio previo y todos ellos, figura principal, fondo y objetos complementarios, son tratados con igual efusión. La luz natural proyectada por una claraboya, reflejada con habilidad técnica en el espejo, y un juego de potentes luces artificiales, calculadamente dispuestas, crean un particular juego lumínico de sombras y reflejos en una escena plasticamente efectista.
Fernando Prieto alude en ocasiones a algunos de los principios planteados en el surrealismo, en cuanto a la desposesión de los elementos representados de sus significados o asociaciones lógicas. En esta obra, el autor propone una composición en la que unos brazos masculinos, los suyos, proyectados en un espejo, brotan de un muro agrietado para abrazar una prenda de mujer que cuelga de una percha suspendida en el espacio, provocando una fusión entre lo real y lo irreal.Con un meritorio dominio del dibujo y una indudable destreza técnica, el autor propone una sublimación de los elementos representados, a los que proyecta un estudiado juego de luces artificiales que potencian las cualidades plásticas de la pintura.Prieto utiliza la realidad como punto de partida para expresar sus inquietudes personales, que en este cuadro quieren transmitir una dilección a la esencialidad de la mujer.
3 Obra(s):
  • Transición a la danza
  • El abrazo
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