La pintura de Díaz Pardo de los años 50 se ha visto notablemente influenciada por las formas clásicas del Renacimiento italiano, que estudió con admiración a principios de la década de los cuarenta en un viaje de formación a Italia. Este tondo, a la manera del cuatroccento italiano, representa una escena de Eva con la manzana en una composición singular con respecto a la iconografía clásica referente al pecado original. Eva está subida al árbol, en una posición técnicamente complicada, sujetándose a una rama mientras con la otra prende el fruto prohibido. El formato redondo obliga al pintor a seguir unas líneas de composición peculiares. Es el tronco, de formas caprichosas y macizas, el que enmarca la composición. La irrealidad en la carnación de Eva la hace más hermosa. No hay detalles en su anatomía, ni grandes contrastes de luces y sombras, sino la pureza de formas y colores.
Exposiciones:
-De Vigo a Bos Aires, Fundación Laxeiro, Casa das Artes, Vigo - Parlamento de Galicia, Santiago, 2008-2009
-Itinerarios artísticos, Santiago, Pontevedra, Ourense, Lugo. Fundación María José Jove, 2006
-Con Mirada Propia, Palacio Municipal Exposiciones Kiosko Alfonso, A Coruña, 2007
Literatura:
-Carlos López Bernárdez, Cat. exposición De Vigo a Bos Aires, Fundación Laxeiro, Vigo, 2008
-Catálogo Exposición Itinerarios artísticos, Fundación María José Jove, 2006, pag.145
-Catálogo exposición Con Mirada Propia, Fundación María José Jove, A Coruña, 2007 175 Años de Pintura Española, Fundación María José Jove, A Coruña, 2007