Desde sus comienzos en la década de los ochenta, hasta el momento actual, Pamen Pereira siente la necesidad de experimentar con materiales y procedimientos absolutamente ajenos a la tradición pictórica, como ácido, alquitrán, adobe, unto, piel de salmón o masa de pan, entre otros muchos... una actitud que significa una expresión en si misma, un lenguaje simbólico y una señal de identidad por parte de la autora. A partir de su estancia en Japón, en 1995-96, comienza una serie de dibujos realizados con el rastro que produce el humo de las velas sobre el papel. Son obras en clave figurativa, de temática tomada de la naturaleza, es decir, el pasado y el futuro, obras de cómoda asimilación que forman una de las propuestas estéticas más atractivas del trabajo de Pamen Pereira. Como consecuencia del proceso de desarrollo de las obras de humo, se genera un lagrimeo de parafina que ha servido a la autora para realizar algunas de sus obras más sugestivas, botas o chaquetas de trabajo envueltas en un sinfín de gotas de cera fundidas, piezas visualmente inquietantes y sugestivas, densamente cargadas de intimidad. En esta obra ambos procesos se funden en alegórico círculo vital: el humo con el que esta realizado el fondo genera por fuerza el goteo de cera empleado para la ejecución de las mariposas, de la misma manera que para producir esa destilación de parafina ha de generarse inevitablemente el humo de la combustión, que se ha empleado para pintar el fondo. Por un lado, el proceso de ejecución de estas obras implica la inexistencia absoluta de contacto físico entre las manos de la autora y la obra, un proceso que, sin duda, contradice las leyes tradicionales de la creación plástica. Por otra parte, en las obras de Pamen Pereira adquiere un importante valor la experiencia de su desarrollo y acontecer creativo. Aunque con salvedades, son obras exentas de esquemas previos, de tal forma que, frecuentemente, la pieza final resultante es el producto de su práctica creativa y no el objetivo en si mismo, contradiciendo de nuevo los métodos de la plástica clásica. Esa constante subversión hacia lo tradicional, en fusión con su particular universo metafísico sea, quizás, lo que llena sus creaciones de una sugerente atracción difícil de sustraerse.
EXPOSICIONES:
El Espejo Que Huye. Obras Colección FMJJ; Centro Cultural Palacio Revillagigedo, FMJJ-Cajastur, Gijón, 2009
LITERATURA:
David Barro, Cat. El Espejo Que Huye. Obras Colección FMJJ, Ed.FMJJ-Cajastur
Ventisca, 2003
Humo sobre tabla
180 x 100 cm.
LITERATURA:
Fernández Rivera, Guillermo, Un solo sabor, Consellería de Cultura, Concello de Ferrol