Autores

Díaz Pardo, Isaac (1920 - 2012)

Hijo del pintor Camilo Diaz Baliño, Isaac Díaz Pardo nace en Santiago, en1920, respirando ya el ambiente culto y artístico de Compostela. A los veinte años perfecciona sus estudios artísticos en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Más tarde los completa en Italia, de donde absorbe las formas clásicas que transmite la pintura de sus primeros tiempos. Se trata de un clasicismo subjetivo, envuelto por su propia personalidad, lo que otorga a la pintura de Díaz Pardo un carácter absolutamente íntimo y exclusivo. A pesar del éxito conseguido en sus exposiciones de los años cuarenta, Díaz Pardo, hombre inteligente y activo, abandona la pintura para desarrollar otras inquietudes artísticas forjadas en su interior, y Galicia pierde así a un pintor de enorme talento que conoció bien la técnica pictórica, dominando tanto el dibujo como el color. Sus composiciones son con frecuencia grandiosas. En ocasiones, los temas que aborda son llantos que hacen referencia a una Guerra Civil sufrida profundamente. En otras obras recurre a la figura femenina para desplegar todos sus conocimientos plásticos en unos desnudos de formas voluminosas y hermosas, sensuales y maternales al mismo tiempo. La mirada en los personajes de Díaz Pardo es tan inquietante y expresiva que fácilmente puede llegar a turbar al espectador.

Obras

Maternidad
Eva

Maternidad (1963)

Óleo sobre lienzo

65 x 43 cm

Se trata de una mujer con niño y cuatro figuras en segundo plano, dispuestas frontalmente, como si todos posaran para ser retratados por una cámara. La configuración de la composición es extremadamente cuidada. La línea del dibujo es el elemento principal. La simetría en la organización de las figuras permite al autor jugar con las líneas de los cuellos de las cinco figuras representadas, formando un semicírculo casi perfecto. El autor apoya ese protagonismo de la línea reforzándola con unos trazos gruesos y sobrecargados de color azul intenso. No hay contrastes de luz y la paleta de colores es fría y escasa, limitada casi exclusivamente a los azules, blancos y las tonalidades de las carnaciones. Con frecuencia deja sin cubrir zonas del lienzo, en las que es visible el blanco de la capa de preparación. La pincelada es corta, rápida y desordenada como si, tras un detenido estudio de los contornos, la aplicación del color fuera un acto secundario.

Eva (1950)

Óleo sobre lienzo

88 x 88 cm

La pintura de Díaz Pardo de los años 50 se ha visto notablemente influenciada por las formas clásicas del Renacimiento italiano, que estudió con admiración a principios de la década de los cuarenta en un viaje de formación a Italia. Este tondo, a la manera del cuatroccento italiano, representa una escena de Eva con la manzana en una composición singular con respecto a la iconografía clásica referente al pecado original. Eva está subida al árbol, en una posición técnicamente complicada, sujetándose a una rama mientras con la otra prende el fruto prohibido. El formato redondo obliga al pintor a seguir unas líneas de composición peculiares. Es el tronco, de formas caprichosas y macizas, el que enmarca la composición. La irrealidad en la carnación de Eva la hace más hermosa. No hay detalles en su anatomía, ni grandes contrastes de luces y sombras, sino la pureza de formas y colores.

Exposiciones:
-De Vigo a Bos Aires, Fundación Laxeiro,  Casa das Artes, Vigo - Parlamento de Galicia, Santiago, 2008-2009
-Itinerarios artísticos, Santiago, Pontevedra, Ourense, Lugo.  Fundación María José Jove, 2006
-Con Mirada Propia, Palacio Municipal Exposiciones Kiosko Alfonso, A Coruña, 2007

Literatura:
-Carlos López Bernárdez, Cat. exposición De Vigo a Bos Aires, Fundación Laxeiro, Vigo, 2008
-Catálogo Exposición Itinerarios artísticos, Fundación María José Jove, 2006, pag.145
-Catálogo exposición Con Mirada Propia, Fundación María José Jove, A Coruña, 2007 175 Años de Pintura Española, Fundación María José Jove, A Coruña, 2007