Autores

Villafinez, Lino (1924 - 1970)

Nacido en Marin (Pontevedra), en 1892, Lino Martínez Villafinez es el ejemplo de pintor formado en base a un instinto que asoma espontáneamente desde una infancia de insuficientes recursos y escasas referencias artísticas. En 1924 se traslada a Santiago, donde compagina un empleo obtenido en el Hospital Provincial con su persistente dedicación a la pintura, que se verá recompensada, en 1926, con la concesión de una beca otorgada por la Diputación de Pontevedra para perfeccionar su formación artística en Madrid, y que se le volverá a adjudicar en los años 1929 y 1930. En 1931 regresa a Santiago, donde vivirá hasta su muerte, en 1970, dejando tras sí una vida de soledades y desazones; las de un hombre recordado como bueno y tímido que no logró sostener la energía vital necesaria para incorporarse a la evolución intelectual y plástica de sus coetáneos, aquellos que agitaron la plástica gallega del momento. Villafinez es un gallego de alma que transforma su pintura en una crónica de Santiago. Sus pinceles plasman incesablemente las piedras tapizadas de eterna humedad de las callejuelas, rincones, iglesias y plazas de Compostela. Pero es la Catedral el lugar que despierta mayor interés en el pintor, de cuyo Pórtico de la Gloria hizo tantas versiones que fácilmente podía reproducirlo de memoria en sus telas. Villafinez pinta con entusiasmo las atmósferas, tanto de interiores como de exteriores, y reproduce con cualidades de pintor luminista los infinitos matices que surgen de la intensidad lumínica. En las décadas de los 30 y 40, cuando su pintura es mas sincera, Villafinez busca el equilibrio ideal entre composición y color, con intensidades cromáticas que se apoyan, en cierta medida, en las soluciones impresionistas en cuanto a la captación de la luz para hacer de ella una interpretación de la realidad.

Obras

Puerta de Platerias
Vista Hospital RRCC-Santiago

Puerta de Platerias (ca.1950)

Óleo sobre lienzo

28 x 22 cm

Una vez más los pinceles de Villafinez dan vida a la Puerta de Platerías de la Catedral de Santiago, la portada del crucero meridional del templo, la única existente del S. XII, cuya construcción fue dirigida por el maestro Esteban. En esta ocasión, el pintor retiene en la tela este esplendoroso rincón, en el momento en que el sol está alto, permitiendo un juego plástico de sombras y luces. La paleta se viste de colores fríos, especialmente la gama de azules y grises matizados que intensifican un vago sentimiento de desamparo, solo alterado por vagos reflejos anaranjados. Las pinceladas, aunque lejos de la frescura manifestada en épocas anteriores, se resuelven con una grácil espontaneidad. El detallismo se manifiesta acertadamente condicionado por el protagonismo otorgado a la luminosidad. El autor se deleita amasando suavemente los colores en el lienzo para armonizar sus tonalidades.

Vista Hospital RRCC-Santiago (1950)

Óleo sobre lienzo

32 x 26 cm

Son numerosas las interpretaciones que Villafinez realizó del Hospital de los Reyes Católicos visto en perspectiva bajo el arco de la Azabachería de Santiago de Compostela. No se conoce con certeza la fecha de ejecución de esta versión, aunque probablemente haya sido realizada en la década de los 50, cuando su pintura ya había comenzado a ceder parte de la frescura de épocas anteriores y frecuentemente sus cuadros eran el resultado de la precipitación impuesta por la subsistencia, condicionando su propio lenguaje plástico a los cargos de un publico de gustos tradicionales. Aunque la obra denota un lirismo mas atenuado y el dibujo se define con menor soltura, la obra sigue interpretando el espíritu compostelano que, al igual que el sentir del propio pintor, se nos muestra con la luz tamizada de la melancolía. Villafinez da vida a la piedra teñida de humedad, al suelo persistentemente mojado y a la espesura del ambiente que envuelve la histórica urbe compostelana.