La Fundación María José Jove y alumnos del Instituto Adormideras abordan el conflicto de los refugiados a través del arte

Bajo el título “La cruzada de los niños. Refugiados de ayer a hoy”, la Fundación María José Jove ha diseñado una programación especial con motivo del Día Internacional de los Museos que se celebra el 18 de mayo y que este año anima a los museos a hacer un papel de mediador y de transmisor de historias traumáticas del pasado y del presente.

 

Partiendo de esta idea, la Fundación María José Jove ha organizado una serie de acciones con los 50 alumnos de Bachillerato del Instituto Artístico de Adormideras de A Coruña. El eje de toda la programación es Am Grunde der Moldau (En el fondo del río Moldau), obra del artista alemán Anselm Kiefer presente en la Colección de Arte de la Fundación y que profundiza en la segunda guerra mundial y en los millones de personas que huyeron del horror nazi.

 

Guiados por la Fundación María José Jove y por sus profesores, los alumnos del Instituto Adormideras traerán esta obra a la actualidad con el conflicto sirio como espejo. Para situar a los alumnos en el conflicto, los jóvenes asistieron a una sesión de presentación en la Fundación en la que estuvo presente el artista sirio afincado en Coruña, Alí-Alí.

 

Tras esta primera jornada, los alumnos han comenzado a trabajar en sus propios proyectos creativos en los que abordan cuestiones como las de los refugiados. La técnica es libre y van desde la pintura, al video, pasando por instalaciones, la escultura o la fotografía. También han celebrado debates y analizado el estado de las obras que van a presentar y que serán objeto de una exposición junto con la Anselm Kiefer, coincidiendo con el día Internacional de los Museos, el 18 de mayo.

Ese día, además de inaugurar la exposición, se celebrará una jornada de sensibilización hacia el problema de los refugiados y el conflicto de los muros fronterizos, con una instalación en forma de alambrada que dividirá en dos partes incomunicadas una de las salas del museo de la Fundación evocando los muros que separan países, culturas, razas y personas. Esta alambrada será intervenida libremente, no solo por todos los alumnos, sino también por todas las personas que visiten el museo. La instalación permanecerá levantada durante todo el verano.