La Fundación María José Jove y la xerencia sanitaria de Santiago firman un acuerdo para la puesta en marcha del banco de leche en el Chus

La Fundación María José Jove y la Xerencia de Xestión Integrada de Santiago  han firmado esta mañana el acuerdo que permite la puesta en marcha en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) del banco de leche materna. En concreto, la Fundación María José Jove financia la compra de 2 pasteurizadoras, fundamentales para su desarrollo, aportando los 34.500 euros necesarios. El acuerdo ha sido suscrito por Felipa Jove, presidenta de la Fundación María José Jove, y Luis Verde, gerente del área sanitaria compostelana y presidente de la Fundación Ramón Domínguez.

Se trata de un proyecto que, tal y como explica Felipa Jove “entronca perfectamente con uno de los principales objetivos de la Fundación María José Jove que es mejorar las condiciones de vida de la infancia, un compromiso que viene desarrollando a través de diversas actividades y programas desde su constitución”.

Por su parte, para Luis Verde “se alcanza un hito muy significativo en la política de humanización y de promoción de la salud infantil de nuestro centro y de Galicia, acorde a las recomendaciones de la organización mundial de la salud” y resulta especialmente conveniente debido al “cada vez mayor número de niños prematuros que nacen en nuestro hospital y por lo tanto la necesidad de donación irá en aumento”.

Luz Couce, responsable del área de Neonatología del hospital, destaca que “supone un gran avance especialmente para los grandes prematuros al poder tomar así el alimento ideal en la primera etapa de su vida, lo que les va a significar menos incidencia de enfermedades, una mejor adaptación a la vida extrauterina y un mejor crecimiento y desarrollo a largo plazo”

El Banco de leche humana del CHUS, que entra ya en funcionamiento, formará parte del área de Neonatología del servicio de Pediatría y está previsto que pueda abastecer a toda la población del norte y centro de la comunidad gallega e incluso  del noroeste peninsular, ya que en España hasta ahora solo existían 8 bancos más y ninguno estaba en Galicia. Su coste total ha sido de 100.000 euros y consta de toda la tecnología e instalaciones necesarias, con cámara de flujo laminar, analizador de leche humana, congeladores. El personal que lo atenderá ha realizado cursos específicos y estancias en los centros hospitalarios con más experiencia en este ámbito para conocer de cerca su funcionamiento.

El Banco de leche funcionará como un centro especializado, responsable de la promoción y apoyo a la lactancia materna, y de la recolección, procesamiento, control de calidad y dispensación de la leche de madre donada a cualquier niño que la precise. Se calcula que podrá beneficiar al menos entre 150 y 200 bebés al año. Tanto la donación como la dispensación son gratuitas. Este sistema permitirá disponer de leche humana en cualquier momento y poder iniciar así la alimentación trófica a todos los niños enfermos o prematuros, a la espera de que sus madres les puedan dar su propia leche. Además, se asegura que tanto la extracción, procesamiento y almacenamiento, ya sea de la propia madre o de madres donantes, se realice de forma segura puesto que se trata de un producto biológico y, al igual que ocurre con la donación de sangre, precisa de un manejo experto que garantice su seguridad y la preservación de sus propiedades nutricionales e inmunológicas.

Las donantes contarán con asesoramiento y la leche donada pasará por diversos controles. Una vez aceptada, será etiquetada y almacenada a -20 grados hasta su pasteurización, punto fundamental del procesamiento, porque con él se eliminan los agentes infecciosos potencialmente transmisibles. Tras pasar este proceso, la leche se congela, pendiente de su dispensación, durante un máximo de tres meses.

La utilización del Banco de leche está indicado principalmente por necesidades nutricionales, como la prematuridad, el síndrome de malabsorción, errores en el metabolismo, nutrición postquirúrgica, para recién nacidos en adopción o VIH materno; terapéuticas, como diarrea intratable, déficit inmunológico o trasplante hepático; y preventivas, como enterocolitis necrotizante, alergia proteínas de leche de vaca, infecciones o sepsis.

Los beneficios de la leche materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la leche humana sea el alimento de elección durante los seis primeros meses de vida de un bebé. Además, a través de distintos estudios realizados en los últimos años se ha venido demostrando que la lactancia materna protege frente a las enfermedades infecciosas causadas por virus, bacterias y parásitos hasta que el sistema inmune del neonato se desarrolla por completo, y también de otras enfermedades a largo plazo, como la diabetes o Crohn, entre otras. Por otra parte, se ha demostrado que es el aporte nutritivo más completo para un recién nacido, es fácil de digerir y produce menos ganancia de peso innecesaria. También hay estudios que señalan un efecto positivo de la lactancia materna en la evolución cognitiva del niño. Y en cuanto a los prematuros, está científicamente probado que alimentarlos con leche materna es mejor que hacerlo con fórmulas derivadas de la leche de vaca y se asocia con mayor supervivencia. Por todo ello, la OMS indica que “cuando no se disponga de leche de la propia madre, la leche pasteurizada de madres donantes seleccionadas es la mejor opción para la alimentación de los niños, sobre todo si se trata de niños enfermos o de alto riesgo”·