Mujeres con cáncer de pulmón participantes en el programa “círculos” de la Fundación María José Jove e ICAPEM demandan más apoyo emocional y social

Las mujeres con cáncer de pulmón demandan más apoyo emocional y social para ellas y para su entorno y señalan la necesidad de una atención más personalizada durante el proceso de su enfermedad. Estas son algunas de las conclusiones del programa “círculos”, desarrollado por la Fundación María José Jove y la Asociación para la Investigación de Cáncer de Pulmón en Mujeres (ICAPEM) con el objetivo de profundizar en el conocimiento de las necesidades psicosociales de las mujeres con cáncer de pulmón, así como también de los familiares y personas de su entorno que les acompañan en su tránsito por la enfermedad.

Bajo el título “círculos: programa de (in)formación para mujeres con cáncer de pulmón”, este proyecto se desarrolló por primera vez en Galicia entre octubre de 2014 y junio de 2015 y es pionero en España. Diez mujeres afectadas por esta enfermedad y sus familias participaron en el proyecto, seleccionadas por oncólogos de los siete hospitales públicos gallegos. En febrero de 2015 comenzaron las sesiones, a través de las cuales se profundizó en el impacto psicosocial que el cáncer de pulmón tiene en las propias mujeres que lo padecen, sus familiares y su entorno social (amigos, compañeros de trabajo…); cada grupo conforma un “círculo” del que se analizaron tanto las necesidades existentes como los recursos con los que cuentan para afrontar la situación.

Así, entre las preocupaciones que manifiestan las mujeres participantes en el estudio, destaca el hecho de que se han sentido solas durante el proceso, de ahí la necesidad de conocer y compartir experiencias con otras personas en la misma situación y contar con apoyo emocional. Por otra parte, entre sus inquietudes está el saber quién les va a cuidar, quién va a cuidar a sus hijos o quién les prestará ayuda en el ámbito doméstico. En cuanto al entorno social, las preocupaciones de las pacientes de cáncer de pulmón se centran en el estigma social asociado a la enfermedad y la culpabilización por haber fumado, así como por la interrupción de su vida laboral. Las mujeres demandan también una atención lo más humana posible, grupos de apoyo como “círculos”, ayuda social domiciliaria, información concreta, y espacios de espera y consulta diferenciados.

Por su parte, los familiares de mujeres con cáncer de pulmón señalan que es necesario un soporte emocional para familias y cuidadores en la fase de diagnóstico e inciden, al igual que las propias pacientes, en la importancia de compartir la situación con otras familias afectadas. La información clara y comprensible es otra de las demandas de los familiares, así como la necesidad de dejar de ver a la mujer como paciente, una vez finalizado el tratamiento haciendo que se sienta útil.

Además de las necesidades que plantean las pacientes y sus familias durante la enfermedad, en “círculos” también se han detectado los recursos con los que cuentan mujeres afectadas y familias para afrontar la situación. En el círculo de las mujeres, destacan el ser positivas, cuidarse, mejorar la autoestima, la alimentación y el contacto con los seres queridos, así como ver la enfermedad con humor, recurrir a ayuda externa, hablar con los hijos, ocupar el tiempo con nuevas actividades y no estigmatizar la enfermedad. En el círculo de los familiares, la investigación señala recursos para sobrellevar la enfermedad, como estar al servicio pero respetando el espacio de la mujer, conocimientos sobre alimentación y nutrición, la empatía, el humor, etc.

La Dra. Rosario García-Campelo, coordinadora de este proyecto y miembro del Comité Científico de ICAPEM, afirma: “Ha sido una experiencia verdaderamente importante y enriquecedora tanto para las pacientes y su entorno como para los profesionales que hemos trabajado en ella”.

Datos de incidencia del cáncer de pulmón en mujeres

A pesar de que el cáncer de mama, el colorrectal y el de cuello de útero continúan siendo los tumores de mayor incidencia en la población femenina en España, el de pulmón es ya el cuarto y está adquiriendo una especial relevancia dado su creciente impacto y mortalidad en mujeres.

En Europa, la mortalidad por cáncer de pulmón en hombres ha disminuido en un 10%, mientras que en mujeres ha aumentado un 7%, acercándose a la mortalidad por cáncer de mama (en EEUU el cáncer de pulmón ya es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres). En el caso concreto de España, la incidencia del cáncer de pulmón en mujeres ha ido aumentando desde la década de los 90 y la mortalidad ha crecido más de un 50% en los últimos años. Y a pesar de ello, ni la sociedad en general ni las propias mujeres perciben este riesgo.