Este fragmento del puerto de La Coruña ha sido un reiterado objetivo para los pinceles de muchos artistas coruñeses de los últimos años. Jano Muñoz ha realizado varias versiones de este hermoso rincón de su ciudad, siendo posiblemente ésta, la más lograda. Es un paisaje urbano, de arquitecturas de ciudad, de la ciudad que Muñoz contempla en busca de espacios para llevarlos a sus telas, fragmentos de la realidad exterior susceptibles de ser interpretados con su particular modo de hacer sereno y amable. La estructuración sencilla y ordenada del plano inferior produce un fuerte y deliberado contraste con la zona superior en cuanto a la propuesta estética y al tratamiento matérico planteado. Se trata de un típico cielo norteño, de claridad colmada de nubes, sobre el que se ha impresionado una capa de colores y formas indefinidas, un estrato superpuesto a un cielo que parece haberse fragmentado en miles de pedazos, como un vidrio estallado. Sobre éste, asoma una sucesión de dibujos geométricos y líneas que se cruzan. A esto hay que añadir la densidad en la textura, provocada por una capa de preparación irregular que, quizás, transmita a su conjunto una cierta sensación de sobrecarga. El dibujo de las arquitecturas está realizado con extremada delicadeza. Lejos de cualquier afectación, parece que el pincel, en vez de siluetear las formas, las acariciara. La luz ambiental del cielo gris queda reflejada en las tonalidades de las casas y el puerto. Son colores atemperados, como si sobre ellos se extendiera un velo de plata grisácea, el color de su ciudad natal. El autor se interesa en extraer la armonía contenida en la realidad exterior, una armonía presente en una dimensión espacial que escapa a la vista.
LITERATURA.
Cat. exposición 80 años/800 artistas coruñeses. Ed. FMJJ, dic. 2008 (ilustrado)